Desarrollando una nueva estrategia de negocios a medida que las reglas de contingencia se hacen menos restrictivas

Desarrollando una nueva estrategia de negocios a medida que las reglas de contingencia se hacen menos restrictivas.

A medida que los gobiernos comienzan a hacer menos restrictivas las reglas de contingencia de Covid-19, las compañías están trabajando en planes para que las operaciones vuelvan a la normalidad mientras se garantiza la seguridad de los empleados y clientes.

Los empleados encontrarán su lugar de trabajo significativamente distinto y deberán adaptarse a los nuevos procesos. En general, es probable que los cambios en los protocolos existentes incluyan más medidas de higiene, más separación entre los empleados y clientes. Pero eso no es todo.

Los enfoques difieren según el sector

Las tiendas y los supermercados que continuaron operando durante el cierre han allanado el camino para que otros sigan con medidas de control como limitar a los clientes, mejorar los regímenes de limpieza, usar marcadores de distanciamiento social y el uso de pantallas de acrílico en las cajas.

Las empresas minoristas deberán garantizar una distancia de 2 m entre los clientes al hacer fila y pantallas de plástico en las cajas para garantizar que no haya contacto físico entre el personal y los compradores. El acceso a baños y vestuarios puede estar prohibido o restringido. La limpieza constante con líquidos antivirales ayudará a aumentar la confianza de los clientes y empleados de que están operando en un entorno seguro.

Los empleados que trabajan en las oficinas se enfrentarán a diferentes diseños de piso y límites para el número de personal, con la finalidad de garantizar que haya suficiente espacio entre las personas. Las entradas y salidas separadas para el edificio pueden ser otra opción. Los tiempos de inicio y finalización escalonados pueden convertirse en una solución popular para permitir a los empleados evitar la hora pico. También es probable que se impongan límites en la capacidad de los elevadores y la distancia social mínima en las reuniones.

Debido a las nuevas limitaciones de espacio, no todos los empleados volverán al trabajo de oficina de inmediato, al menos no al mismo tiempo. Esto puede no ser un problema para la mayoría de los trabajadores de oficina, ya que trabajar desde casa ha funcionado sorprendentemente bien para muchos.

Esto es diferente en el sector de fabricación donde las máquinas requieren que las tareas se realicen en el sitio. Aquí, la inclusión de medidas de distanciamiento social es probable que resulten en una menor productividad al menos al principio. En Alemania, los fabricantes de automóviles han introducido marcas en el piso para garantizar que los trabajadores mantengan la distancia adecuada de sus colegas y se necesita más tiempo para desinfectar las herramientas y las superficies cuando intercambian posiciones.

En China, las barreras entre los trabajadores se encuentran entre las medidas que han traído a las fábricas de vuelta a la vida.

En la construcción, los trabajadores pueden no solo estar obligados a trabajar a dos metros el uno del otro, sino también evitar estar uno al lado del otro, o de espaldas, para controlar dentro de lo posible la contaminación a través de partículas en el aire.

Los restaurantes y cafeterías deberán rediseñar sus instalaciones para que sea posible el distanciamiento social en las instalaciones. En muchos casos, esto puede afectar la variedad de servicios que se pueden ofrecer a los clientes y definitivamente la forma en que se prestan. Las barras pueden, por ejemplo, convertirse en barras de distribución únicamente prohibiendo a los clientes sentarse o pararse en la barra. Es probable que los números totales en las instalaciones y en cada mesa sean limitados.

Los centros de óptica, los veterinarios, los centros dentales y las cirugías médicas establecerán un distanciamiento social similar, así como medidas de higiene adecuadas. Las prácticas veterinarias están aplicando una política de puertas cerradas y tienen medidas establecidas para garantizar que los animales puedan ser entregados de manera segura sin contacto.

En resumen, cada empresa necesitará encontrar soluciones creativas para operar de manera segura.

Uso de equipo de protección personal

Un número creciente de países está haciendo obligatorio el uso de máscaras en el transporte público y en las tiendas. Por lo tanto, las empresas están discutiendo el uso de equipos de protección personal (EPP) y pueden considerar proporcionar cubrebocas a los empleados.

Existe la posibilidad de demandas derivadas de la ausencia de EPP, pero las posibilidades de éxito son probablemente muy bajas, en función del entorno así como de la legislación del cada estado. En relación con los reclamos civiles, las acusaciones se centrarán en el deber de cuidado de los empleadores, aunque se interpretarán en referencia a las regulaciones existentes (regulaciones de EPP, por ejemplo).

Es probable que quien realice una demanda, encuentre dificultades significativas para establecer que fue negligente no proporcionar una máscara, por ejemplo, a un empleado minorista o de fabricación o un empleado de oficina, si las guías autorizadas actualmente no lo establecen. Realizar pruebas regulares de coronavirus para el personal puede ser una opción alternativa para aumentar aún más la confianza en la seguridad de las condiciones de trabajo.

No obstante, las evaluaciones y decisiones de riesgo sólidas y documentadas tomadas, considerando todos los métodos de control razonables que deberían implementarse según la guía de las autoridades, respaldarán una defensa de ser necesario.

Crear una estrategia a medida

Una estrategia para la reocupación de las instalaciones y la reanudación de los viajes de negocios debe ser integral, incluida la consideración de un amplio conjunto de factores que se han personalizado para el perfil de riesgo único de la compañía. Un enfoque basado en el riesgo debe tener en cuenta la salud y el bienestar del personal de una organización, así como de la comunidad en general, con un posible impacto financiero y de reputación.

La estrategia debe definir qué empleados deberían ser los primeros en volver a trabajar, qué tipo de viaje de negocios deberían priorizarse y qué categoría de instalaciones debería ser la primera en reabrir. Una estrategia efectiva también debería reevaluar los requisitos inmobiliarios a más largo plazo a la luz de las nuevas políticas de trabajo desde el hogar y una posible reducción de los viajes internos a favor de las reuniones virtuales. Tales consideraciones pueden convertirse en parte de la reducción de costos a medida que la empresa se reajuste al clima económico posterior al cierre.

Con el fin de cumplir con la orientación ‘potencialmente móvil’ de las autoridades, las compañías deben revisar su evaluación de riesgos para Covid-19 de forma regular y potencialmente implementar o hacer cumplir controles adicionales. El plan también debe incluir procedimientos para reducir las actividades y los viajes relacionados con el trabajo si los casos de virus aumentan nuevamente.

Recomendaciones:

Realice evaluaciones de riesgos para COVID-19 e implemente medidas de control teniendo en cuenta el entorno de trabajo según la “nueva normalidad”.

Deben tener en cuenta los lineamientos del gobierno y la industria e incluir: 1. Exposición potencial a través del contacto con los portadores de Covid-19 en el trabajo, terceros o miembros del público.

2. Propagación potencial del virus a través de la contaminación en superficies y artículos. Este último puede incluir productos en exhibición en tiendas minoristas o en tiendas de servicio de alimentos.

3. Controles de distanciamiento social, por ejemplo, diseños de estaciones de trabajo, puntos de congregación, puntos de acceso y salida, etc.

4. Requisitos de EPP adicionales o mejorados (capacitación, pruebas de ajuste facial, régimen de cumplimiento).

5. Consideraciones de trabajo remoto, incluyendo problemas musculo esqueléticos derivados de la configuración y el entorno del trabajo en casa.

6. Consideraciones particulares para trabajadores vulnerables con condiciones de salud subyacentes.

7. Ansiedad y estrés / angustia mental derivados del contagio de COVID-19 (o miedo a), mala comunicación o aislamiento.

8. Nuevos riesgos para el lugar de trabajo, por ejemplo, de personal reducido y la competencia o supervisión inadecuada asociada.

9. Gestión de visitantes y terceros a las instalaciones (por ejemplo, exclusión de visitantes no esenciales).

Estas medidas deben documentarse con hallazgos significativos y cualquier nuevo control comunicado a los empleados.

Nuevas medidas

1. Mantenga copias de las directrices gubernamentales y autorizadas para cada industria, emitidas y relevantes para su organización, incluidos los registros de sus acciones tomadas para cumplir con ellas (junto con revisiones de seguimiento de las decisiones tomadas).

2. Asegúrese de que todas las puertas de salida de incendios estén desbloqueadas antes de volver a ocupar el edificio.

3. Si la instalación se va a volver a ocupar con un número reducido de empleados, asegúrese de que el personal de respuesta a emergencias sea adecuado, como los bomberos y los primeros auxilios. También se deben considerar otros arreglos de emergencia, tales como respuesta a inundaciones, derrames químicos y aislamiento de energía de emergencia.

4. Puede haber un riesgo elevado de enfermedades gastrointestinales debido al estancamiento del agua en tanques y el cese de los programas de limpieza lavado. Asegúrese de que existan arreglos para abordar esto.

5. Si los sistemas de protección contra incendios, tales como rociadores, alarmas contra incendios, sistemas de extinción gaseosa no se han probado y mantenido regularmente durante el cierre, haga los arreglos necesarios para que sean probados y reparados lo antes posible. Lo mismo se aplica al equipo de trabajo (por ejemplo, escaleras, andamios, dispositivos de seguridad de maquinaria).

6. En las plantas que almacenan o usan líquidos y gases inflamables, considere el potencial de una atmósfera explosiva que podría haberse acumulado dentro de una habitación o equipo durante el cierre y qué medidas serán necesarias para que la planta y/o el área sea segura.

7. Evaluar la base y la demanda de clientes actuales y futuros y evaluar los posibles impactos en la provisión de servicios, especialmente cuando existen restricciones debido al distanciamiento social u otras pautas gubernamentales.

8. Revisar los contratos existentes afectados, especialmente aquellos que contienen sanciones o estipulaciones de prestación de servicios.

9. Vuelva a evaluar su cobertura de inventario actual y la lista existente de proveedores críticos o únicos para la organización. ¿Todavía pueden cumplir con sus requisitos y plazos actuales y esperados?  ¿Los cambios que los proveedores están haciendo afectarán sus servicios? ¿Existe ahora una mayor dependencia de menos proveedores?

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Félix  Leguízamo

ES - by  Félix Leguízamo

Subdirector Daños

FLeguizamo@mx.lockton.com (opens a new window)

Lockton tiene una profunda comprensión de cómo los activos como los almacenes se "comportan" desde una perspectiva de reclamaciones y es capaz de proporcionar programas de gestión de riesgos personalizados a los clientes.

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